DMIx reemplaza la suposición con una medición.
Cada color ingresa al sistema como un valor espectral, la huella completa de cómo se comporta ese color a lo largo del espectro visible, independientemente del dispositivo, material o ubicación que lo lea. Los datos espectrales no envejecen, no se desvanecen y no cambian de significado cuando se ven en un monitor diferente.
A partir de esa referencia espectral, DMIx permite la definición de objetivos con tolerancias explícitas, la distribución digital de la referencia a los proveedores, la comparación automatizada de las presentaciones de los proveedores con respecto a ese objetivo, y la documentación de aprobación rastreable, con marca de tiempo y autenticada por rol. Cada parte de la cadena de suministro trabaja desde el mismo ancla digital.
El color es el punto de entrada, pero la misma lógica se extiende a través de materiales, lotes y canales digitales.